Buscar

izquierdamarxista

mes

julio 2018

exelente

izquierdamarxista

Por: Pascual Maradiaga

Resultado de imagen para movimiento popular en honduras

El proceso de organización y lucha de los movimientos sociales se dio mediante una posición hegemónica en el cual la democracia ubica en esta como sujeto social  a las elites, los partidos, y a la ciudadanía como sujeto individual (lógica vertical inversa).

Los movimientos sociales como actores fundamentales en la construcción de la democracia aportan en el ejercicio de la ciudadanía y amplían  el horizonte de los derechos humanos, fortaleciendo las identidades y  además contestan, influyen y negocian el poder.

La  relación de la política y los movimientos sociales deben de comprenderse desde un óptica complementaria, tomando en cuenta la importancia que tienen los movimientos sociales para poder ejecutar de manera directa y operativa sus peticiones ,mediante los puestos de gobierno; alcanzando estos atraves de los partidos políticos.

Según Melucci; los movimientos sociales producen efectos políticos  en los procesos de cambio en tres dimensiones:

  • La modernización y…

Ver la entrada original 2.212 palabras más

Anuncios

Paro Nacional De Transportistas; ¡La Lucha Se Enciende De Nuevo!

WhatsApp Image 2018-07-23 at 01.21.30

Por Fabricio Varela

La situación socio económica de Honduras es cada vez más deplorable, todos los sectores de la clase expoliada han percibido la crisis y cada día la indignación se fortalece más, el país continuamente incide en periodos de manifestaciones. Desde hace más de un mes, motoristas de las diferentes unidades de trasporte público —buses y taxis— piden un incremento (como ultima instancia) al cobro por prestación del servicio, cobro que se traslada a la ciudadanía en general que hace uso de dicho rubro, esta exigencia del incremento a los pasajes es obviamente para contrarrestar las abusivas políticas que se han aprobado últimamente respecto a la tasa vial, los altos precios de los combustibles y desde luego el llamado impuesto de guerra (extorción periódica a negocios y motoristas por parte de las pandillas).

Inconformidad Por Los Altos Precios De Los Carburantes

No es extraño que el segundo país más pobre de Latinoamérica según la CEPAL también posea uno de los precios mas elevados de combustibles en la región y es que el Comité de Cooperación de Hidrocarburos de América Central (CCHAC) ha catalogado a Honduras en el puesto número dos de las naciones de Centroamérica con los impuestos de combustibles más caros, los grandes empresarios a través de organismos del estado argumentan los alto precios por las alzas del crudo a nivel internacional, si bien es cierto que esto ha ocurrido, los  empresarios confabulados con el estado sacan descaradamente provecho de la situación para incrementar su capital. Por cada galón de gasolina consumido el estado percibe poco más de 34 lempiras (1.41$ [este es un impuesto fijo y puesto que está dolarizado incrementa con la devaluación del lempira]), la empresa importadora 1.30 lempiras (0.056$) y los dueños de las gasolineras alrededor de 7 lempiras (aproximadamente 0.29$) lo que convierte este rublo en un negocio redondo y al ser tan esencial la burguesía exprime cuanto puede a la ciudadanía.

Desde la segunda toma de poder —ilegítima— del presidente Hernández los incrementos a los combustibles y por ende a la canasta básica, han avanzado progresivamente y esto solo demuestra que la cúpula del Partido Nacional —que posee el control de los tres poderes del Estado— no ha respondido a los intereses del pueblo, al contrario, todas sus políticas son un duro golpe a los más desposeídos. El precio actual de un galón de gasolina superior cuesta 100.35 lempiras (aproximadamente $4.17) y no se descarta próximas alzas de los precios de los combustibles en las próximas semanas. Cabe mencionar que los 34 lempiras ($1.41) de impuesto que percibe el gobierno por galón de gasolina comprado —gasolina superior en este caso—, no se sabe a ciencia cierta cómo se están usando estos recursos (alrededor de 13 mil millones de lempiras [aproximadamente $540.990.428]) y esto solo demuestra la falta de trasparencia de los actuales gobernantes sobre la utilización del dinero captado de dicho impuesto, se supone que cierto porcentaje de lo recaudado está destinado al fondo vial, pero dicho porcentaje no está determinado oficialmente y para este 2018 solo se ha designado 600 millones de lempiras (poco menos de 25 millones dólares) o sea tan solo el 4.61% del total recaudado.

Inseguridad

Sólo en 2017 murieron 115 motoristas de las diferentes unidades de trasporte público, esto demuestra una completa ineptitud del gobierno para acabar con la delincuencia de las pandillas que azota al país. Cerca de 18% del presupuesto nacional o sea 13 mil millones de lempiras (aproximadamente $540.990.428), están destinado al ministerio de seguridad y defensa, pero esto no garantiza para nada que haya seguridad en el país y hoy por hoy, el sector trasportista en uno de los rubros más peligroso para laborar.

La Chispa Que Encendió La Llama

A finales de junio se aprobaba por parte de la corporación municipal del distrito central, el aumento de la tasa vial municipal, ya para inicios julio del 2018 entraba en vigor el descarado incremento de más del 100% por automóvil —según el cilindraje y año del vehículo podría llegar hasta 150%—, esto claramente recibió un rechazo rotundo por parte de los taxistas, que fue el sector en reaccionar primero, pero también del pueblo en general ya que el aumento es para todos los vehículos.

Para el viernes 6 de julio, los dirigentes del sector taxista convocaron a los 144 puntos de colectivos de la capital a que se sumaran a las acciones y concretizaran el paro para presionar a las autoridades de reconsiderar tan nefasto aumento, el evento fue de una magnitud considerable, la mayoría de los boulevares y avenidas principales estaban bloqueadas y apenas se podía circular a través de calles alternas. Posterior a dicho evento la Asociación de Taxistas de Honduras (ATAXISH) mantuvieron reuniones con el alcalde nacionalista Nasry Asfura, y como era de esperarse “el mismo que da el problema, vende la solución”, según informó él mismo en conferencia de prensa, el “trancazo” obtendrá una rebaja de entre el 35% al 40%, esto claramente es el resultado de las manifestaciones.

Los taxistas por su lado no mermaron la exigencia y una vez más anunciaron y convocaron paro para el día 19 de julio, esta vez más fuerte que antes pues el sector de buses decidió sumarse a la causa y puesto que la ATAXISH es una asociación con dirigencia y respaldo en casi todo el país y está apoyada por grandes propietarios de unidades de trasporte inconformes de la situación socioeconómica, el paro se llevó a nivel nacional, así influyó en el sector estudiantil que fiel a sus tradiciones de lucha, se tomó la universidad nacional y a consecuencia de ello se cancelaron las clases a través de un comunicado que las autoridades universitarias emitieron, para el día siguiente, viernes 20 de julio, las tomas fueron más efervescentes y en las ciudades principales, las calles, universidades, colegios y escuelas se mantenían cerradas, se suspendieron actividades, el pueblo salió a manifestarse y formar barricadas para impedir la circulación de automóviles. Muchas empresas tratando de apaciguar el paro prácticamente obligaron a los obreros a ir a laborar aun sin haber trasporte, la situación económica tan deplorable hizo que las personas a costa de lo que fuera estuvieran allí y esto solo demuestra el terror que les causa a los grandes capitalistas el levantamiento de las masas.

Ya para alrededor de las 4:00 PM del mismo día, los dirigentes anunciaban una suspensión al paro, esto como un acto de descanso a los motoristas que desde el jueves 19 y desde horas muy tempranas mantenían tomadas las calles a nivel nacional. Aun así el gremio trasportista a través de sus dirigentes han expresado claramente que no van a ceder a sus peticiones, y si bien es cierto que primero se exigía la disminución de 23 lempiras (casi 1$) después se reconsidero en sesiones de los directivos de trasporte y se acordó reclamar la rebaja de al menos 20 lempiras (aproximadamente $0.83) al galón de combustible, la disminución al cobro de la tasa vehicular, entre otras peticiones.

 

 

¿Ahora Qué Sigue?

El pueblo está expectante ante las futuras decisiones que se vallan a tomar por parte de la dirigencia  del sector transporte; aunque también están dispuestos a realizar los esfuerzos necesarios para sumarse a la lucha contra estos aumentos excesivos en los costos de los combustibles. Algo es seguro y es que no darán tregua al gobierno antes abusivas medidas.

Víctor Aguilar —presidente de Ataxish— ha manifestado en reiteradas ocasiones que el sector de taxistas no se rendirá hasta lograr un acuerdo con el gobierno respecto al combustible y la alcaldía municipal sobre el aumento de la tasa vehicular, por lo que el paro continuara a partir de las 8:00 AM del día 23; puesto que no se ha logrado un trato en pro a las exigencias de los trasportistas.

Es muy evidente que desde hace mucho la inconformidad ha llegado a todos los sectores de la clase oprimida, lo que parecen pequeñas manifestaciones se trasforman de repente en eventos de gran magnitud, el descontento colectivo de la mayoría es incuestionable y  podemos rememorar desde las marchas contra el golpe de Estado en 2009, el periodo post electoral de 2013, las marchas de las antorchas en 2015 hasta la crisis post electoral de 2017 y 2018. La lucha sobre el aumento a la tasa vehicular y los altos precios de los hidrocarburos no es exclusiva de los transportistas y si bien es cierto que ahora son el “punto de inflexión” sabemos que estas decisiones afectan al pueblo en general y este por su inconformidad rezagada se mantiene alerta porque después de todo es el que siempre “paga por los platos rotos”.

Los motoristas dependientes son convocados por los dueños de las unidades y estos a pesar de ser subsidiados por el estado, resguardan una inconformidad con el gobierno no solo porque continuamente tienen problemas por retrasos del pago de los subsidios sino también por los impuestos que el gobierno les aplica periódicamente, el elevado costo de los repuestos, la inseguridad, etc. Los motoristas son afectados grandemente ya que cada vez que suben los precios de los hidrocarburos el margen de ganancia disminuye, y no solo eso, por supuesto la inseguridad con la que se trabaja en este rublo está latente. Los trasportistas independientes de igual manera afrontan esta situación, la ciudadanía enfrenta el aumento al precio de la prestación del servicio , el incremento a la canasta básica, la energía eléctrica… en fin, la lucha como tal está respaldada por el pueblo que seguirá pendiente de lo que ocurra, al mismo esto nos enseña cómo es la dinámica de la lucha de clases y nos ilusiona porque una cosa si es clara: hay un deseo innegable de la clase obrera por transformar la sociedad.

 

 

 

Sector Transporte y el llamado a Paro

Por Pascual Maradiaga

El paro que inició desde el sector transporte a raíz de los abusivos cobros a la tasa vial y el combustible, es una bomba de tiempo que si se logra canalizar por parte del pueblo ,podría ser solo el inicio de un gran Paro Nacional.

El sector transporte organizado en las principales ciudades del país ha hecho un llamado a paro el día 19 de Julio ,cómo segunda ocasión para protestar ,contra los abusos desmedidos en los cobros por parte de las políticas del gobierno.

Abiertamente se hizo un llamado general a la población,para participar en dicha manifestación ,de la cual muchas personas se apostaron con sus vehículos particulares en las principales calles del país.

La rebaja de 23 lempiras en los precios de los combustibles ,es una de las principales peticiones; es casi un hecho que este aumento también lleva consigo ,un crecimiento en los precios de la canasta básica, de bienes y servicios en general.

El pueblo está claro que los afectados directamente son las mayorías pobres ,quiénes trabajan arduamente para poder mantener un nivel de vida digno. Por otra parte las brechas de desigualdad son aún mayores.

Los medios de represión del estado no se han quedado atrás ,y es que al ver la efervescencia de la lucha estudiantil como suma a esta causa, han hecho presencia con gases lacrimógenos en los predios del campus de la universidad nacional autónoma de Honduras (UNAH).

La empresa privada y el gobierno señala que las pérdidas generada con eventos de esta magnitud oscilan entre 100 millones de lempiras . La economía no solo depende de lo que la inversión y el gobierno generan a través de la recaudación de impuestos.
Pues la fuerza de trabajo de los hondureños la que hace mover las fuerzas productivas del país.

El llamado nuevamente al pueblo es a unirse a este proceso de lucha y levantar su estandarte ,con la indignación contra este sistema opresor qué día con día destruye la dignidad humana con las políticas de fortalecimiento capitalista.

Una votación masiva abre paso a un nuevo periodo de lucha díe clases.

Andres Manuel Lopez Obrador Election Campaign - Closing EventEscrito por. Ubaldo Oropeza 

El día de hoy, 1 de julio se ha llevado a cabo una masiva participación en las elecciones donde estaban en juego 18 mil 299 puestos de elección pública, pero que sin duda alguna la más importante y fundamental era la presidencial. Con un padrón de más de 89 millones de electores, la participación, con las primeras cifras de participación a nivel general, va a ser una de las más altas en la historia. Esta votación representa un verdadero terremoto político y social, la oligarquía y el imperialismo .que siempre estaban acostumbrados a mandar y que se les obedeciera tiene al frente un gobierno que les ha encarado, que ha dicho que va a separar el poder económico del político y que su prioridad van a ser los pobres.
El camino que nos trajo aquí
El camino a las elecciones fue brutal. La oligarquía nacional demostró claramente que en ningún momento tuvo confianza en AMLO y así lo demostró de manera reiterada con los videos que proyectaban y llamados que hacían a sus trabajadores, los desplegados que hicieron en la prensa y los artículos periodísticos donde decían claramente que no tienen confianza en él. Estos mismos sectores lanzaron una campaña negra en todos los medios de comunicación diciendo que el voto a Morena representaría convertir a México en Venezuela, etc.
Sumemos a esto los más de 130 políticos asesinados previo a las elecciones y la violencia electoral con robo de urnas por sujetos armados, etc.; la compra de votos masivos, el “regalo” de electrodomésticos y material de construcción, el envío de millones de tarjetas a los hogares tratando de comprar voluntades, etc. Esto no es “una fiesta cívica y de compromiso con la democracia” como nos lo quieren presentar los periodistas amantes de la democracia burguesa, sino un escándalo. La democracia burguesa ⸻votar cada 3 o 6 años por ver quien te va a robar y gobierna⸻ es totalmente limitada y que sirve de careta para defender la dictadura de los ricos. Aun así la burguesía, siempre que ésta democracia no les funciona para mantener su dominio, no dudan ni un minuto en saltar sus propias leyes limitadas.
Pero el verdadero piso que sembró el camino fue la brutal crisis económica, política, social y de seguridad en la que nos han hundido los partidos de la oligarquía y el imperialismo. Los más de 300 mil muertos, los desaparecidos, los feminicidios, los desplazados de guerra, la miseria, etc. Todo este periodo ha sido una dura escuela para la clase obrera y la juventud, para las mujeres y campesinos pobres. Por esto toda la campaña negra en vez de quitar votos a AMLO, le sumaban, porque el cinismo de estos bandidos dan más coraje a la gente de a pie.
Un terremoto político
Sin duda alguna la victoria de AMLO es un verdadero terremoto político. Es la primera vez que Morena como partido se presenta a unas elecciones presidenciales y las ganas, de las 9 gubernaturas que están en juego 5 las tienen ganadas (Ciudad de México, Veracruz, Morelos, Chipas y Tabasco) y en dos más van bastante cerrados (Puebla y Jalisco). Seguramente las cámaras, tanto la de Diputados como la de Senadores, van a tener un buen porcentaje de los candidatos de la coalición Juntos Haremos Historia.
Lo segundo a destacar es la gran bancarrota de los partidos tradicionales de la burguesía; PRI, PAN y PRD. El PRI va a tener una de las votaciones más bajas en su historia, fueron ellos los que primero han salido a reconocer su derrota, seguramente vamos a ver ondas expansivas tremendas y la estructura del PRI se van a resentir e incluso romper.
El PAN está sufriendo una crisis política tremenda, un día antes de las elecciones se expulsaron a dos integrantes de su dirección política que denunciaron los actos de corrupción de Anaya, esto es la punta del Iceberg. Seguramente que la crisis se va a profundizar y va a terminar con expulsados e incluso, en una de esas, con el candidato Anaya en la cárcel. Del PRD podemos estar viendo sus últimos momentos como organismo político nacional. Esté partido que se formó al calor de una lucha contra el fraude del 88, que dio más de 600 mártires por crear una herramienta de lucha y que terminó como una muleta izquierda de la derecha más rancia, firmó su sentencia de muerte.
La victoria de AMLO va a sentirse en todas las organizaciones políticas y sociales del país, en muchas de ellas vamos a ver discusiones, acercamientos y rupturas de cara a definir sus pociones con respecto al nuevo gobierno. No solo las organizaciones de izquierda, incluso las organizaciones empresariales vana cimbrarse ante este nuevo gobierno.
Un camino para la lucha de clases.
El increíblemente significativo el voto a AMLO. En todo el país el voto fue masivo para el candidato de la izquierda: Estimaciones electorales nos dicen que en la zona 1 (Baja California, Sonora, Sinaloa, Durango y Zacatecas) el voto fue de 61.2%; zona 2 (Yucatán, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz, Campeche, Oaxaca y Puebla 77.4%; zona 3 (Chihuahua, Coahuila, Durango, Tamaulipas, y Nuevo León) 48.3%; zona 4 (Jalisco, Guanajuato, Aguascalientes, Michoacán y San Luis Potosí) 51.5%; zona 5 (Querétaro, Estado de México, Morelos y Guerrero) 61.3% y zona 6 (Hidalgo, Tlaxcala, Puebla y Ciudad de México) 72%.
Vale la pena mencionar que la zona que más apoyó a AMLO fue la Sur y Sur-Este, lugares con una tradiciones de lucha tremenda. La segunda región más votada es la zona centro donde la Ciudad de México es uno de los baluartes de la lucha en el último periodo. En zonas que habían sido terrenos exclusivos de la derecha, incluso del narco, AMLO ha arrasado a todos. Hay una confianza y un capital político acumulado en las manos de AMLO brutal en el próximo periodo.
Este capital político lo va a poder utilizar en dos vertientes, porque los márgenes de acción son muy reducidos. Todo ese apoyo se traduce en movilizaciones masivas para transformar, como AMLO lo ha dicho, de raíz este país –lo que significaría terminar con una dependencia, en todos los sentidos, del imperialismo americano y de la oligarquía rapaz que se ha apoderado de los bienes y recursos naturales del país, que ha explotado a la clase obrera a su anchas y que han hecho las reformas que terminaron con todo lo que habíamos conseguido históricamente- o, utiliza todo ese apoyo para controlar al movimiento de masas para seguir manteniendo el régimen de explotación que hoy se vive.
AMLO ha dicho que su lucha es contra la corrupción, que solucionando esto y con austeridad republicana se va a tener dinero para que el Estado pueda dar apoyos de asistencia social. Nosotros no estamos en desacuerdo con que se den apoyos a adultos mayores, educación a todos los jóvenes, becas, seguridad social, en todo eso estamos de acuerdo. El problema es que en todos los países de América Latina donde se han establecido gobiernos “democráticos” o reformistas, el imperialismo y la oligarquía han impedido cualquier mínima reforma. He aquí la contracción fundamental, donde la participación organizada del movimiento de masas va a ser fundamental.
Es en estas luchas donde miles y millones pondrán a prueba el programa y el gobierno del reformismo, donde se abrirán posibilidades para corrientes de izquierda revolucionaria. Sin duda la victoria de AMLO abre un nuevo periodo en la lucha de clases en nuestro país. Las elecciones fueron el primer raund donde las masas han vencido, pero aquí no termina la cosa, en realidad apenas comienza.

Nicaragua y la necesidad de una dirección revolucionaria

Por Juan de la Cruznicaragua_dialogo_paz.jpg_1718483347

 

 Nicaragua ha entrado en un proceso convulsivo, las contradicciones profundas de la sociedad capitalista están expresándose y saliendo a la superficie de manera espontánea, y ante la ausencia de una dirección revolucionaria se manifiestan de manera confusa, poco clara. Lo que se esperaba como la etapa inicial de cambios y transformaciones con el regreso del sandinismo al poder en 2007 después de casi dos décadas en la oposición, no resultó ser así. Lo que hemos visto en los últimos años en Nicaragua, bajo el gobierno de Daniel Ortega, es un pacto con los empresarios y la iglesia católica para garantizar la “paz social” sobre la base de la explotación de la clase trabajadora, esto nada tiene que ver con el socialismo revolucionario ni con las aspiraciones históricas de las masas sandinistas.

La actitud pasiva de los partidos de izquierda deformados para llevar hasta las últimas instancias la revolución socialista, o la llegada al poder de estos para administrar los negocios de la burguesía, en ausencia de métodos de participación de los trabajadores para exigir una política independiente y de clase en su favor, ahoga el desarrollo de los procesos revolucionarios y prepara las condiciones para la reacción violenta de la clase dominante, este es el resultado de la política reformista y la conciliación de clases en el capitalismo. Representa la traición a la clase obrera al negarse a desarrollar una lucha revolucionaria con un programa socialista. Estos errores y deformaciones no son únicas en el sandinismo, sino más bien son una regla general de los últimos gobiernos de la izquierda tradicional en América Latina. Por eso es necesario aclarar que lo que está fallando en América Latina no es el programa socialista, sino la negativa a impulsar el socialismo hasta sus últimas consecuencias en los procesos que se han desarrollado en el continente, no hemos tenido socialismo sino reformismo en el sistema capitalista en crisis.

Las relaciones de Ortega con los Estados Unidos

No es un secreto que el gobierno de Ortega ha tenido exitosas relaciones con los Estado Unidos de Norte América. El gobierno ha tenido el visto bueno de los últimos presidentes estadounidenses, a diferencia de otros países de América Latina con gobiernos “progresistas”, Nicaragua ha mantenido una relativa estabilidad, sin procesos de acoso e intervención imperialista, al contrario del acoso constante hacia Venezuela, Bolivia, Ecuador, donde se han desarrollado campañas furiosas del imperio e incluso intervenciones directas deponiendo presidente en las últimas décadas.

Ortega ya desde el pacto con Alemán en 1998 llegó a un modus vivendi con la burguesía y el episcopado. Esta política se agudizó con la vuelta del FSLN al poder en 2006. Ortega garantizaba a la burguesía nacional y extranjera las condiciones para la explotación de la clase trabajadora, mientras que la clase dominante le permitía estar en el poder sin oposición seria. Este pacto, en el que participaron el COSEP (principal organización patronal) y la cámara americana de comercio AMCHAM (representando los intereses de los inversionistas extranjeros), ha logrado acabar con todos los partidos de oposición burguesa. Este pacto se mantuvo por el carácter servil del gobierno de Ortega con el imperio, que ha permitido todas las condiciones necesarias para la extracción y el saqueo de la riqueza por parte de transnacionales imperialistas a cambio de millones de dólares en proyectos estatales comandados por la USAID. Por ejemplo: la inversión estadounidense es la más importante para el país, a través de sus empresas en las Zonas Francas, como en la inversión financiera, hotelera, comercial entre otras, estas generan unos 300,000 empleos. En las zonas francas laboran más de 120 mil obreras y obreros explotados con el salario mínimo más bajo de Centroamérica, realmente son empleos precarios en condiciones de esclavos modernos y, a pesar de esto, todas estas empresas son tratadas con una gran cantidad de privilegios por parte del Estado y están casi absueltas de impuestos.

En palabras de Ortega: “en el modelo de desarrollo de Nicaragua, las leyes se negocian con los empresarios y los banqueros, que antes eran tomados por sorpresa”. Esta política se acompañó con programas sociales asistenciales, pagados mediante acuerdos ventajosos de compra de petróleo a Venezuela, que juntamente con la dominación férrea de los sindicatos por parte de la central sandinista, lograron mantener la “paz social”.

Incluso los Estados Unidos le otorgaron por un tiempo a Nicaragua un status preferencial, denominado Nivel de Preferencia Arancelaria (TPL) para comercializar sus mercancías, elaboradas con materia prima fuera del DR-CAFTA sin pagar impuestos. Condiciones que ningún otro país con acuerdos comerciales en la región centroamericana y el caribe tuvieron. Otra de las expresiones de las armoniosas relaciones que se desarrollaron entre el gobierno de Ortega y los Estados Unidos es el pago puntual de la deuda externa a los organismos internacionales, a menudo Nicaragua fue puesto como ejemplo de cómo los gobiernos deberían afrontar sus deudas con estos organismos.

Sin embargo, las excelentes relaciones entre Nicaragua y los Estados Unidos empezaron a transformarse cuando hubo un cambio en la política internacional, y el gobierno de Ortega-Murillo empezó a establecer relaciones comerciales con potencias como China y Rusia en 2014. De ahí surgió, por ejemplo, el tratado para la construcción del canal interoceánico, que está en pausa actualmente, un ambicioso proyecto de US$ 40 mil millones con el que se concesionaria 278 km de franja por 116 años a una empresa privada china[1]. Y los negocios armamentísticos con Rusia con la compra de 50 tanques T-72b1, aviones MIg-29 y equipo militar[2]. Todos estos negocios que muestran la ambición de la pareja presidencial, también han puesto muy nerviosos a los imperialistas, y las relaciones armoniosas han empezado a tambalearse. A pesar de todo este estado de cosas, el gobierno de Ortega sigue siendo un gobierno que hasta ahora ha tenido el visto bueno del ala más influyente de los políticos, en las relaciones internacionales de los Estados Unidos.

El 2018 ha sido un año caliente para Nicaragua. En los primeros meses del año hubo un incendio forestal[3] que tuvo mucho impacto en la conciencia de la gente, por la negligencia del Estado para solventarlo. Este acontecimiento desató movilizaciones de varios sectores de la sociedad, pero esto solo sería el preludio de los que se estaba gestando debajo de la superficie. Ya anteriormente habíamos visto también protestas de campesinos ante la eventual construcción del canal interoceánico con capital chino, reflejando el creciente descontento popular ante las políticas del gobierno de Ortega.

El 18 de abril, Ortega anunció una reforma al sistema de pensiones, que incluía un impuesto al 5 % de los montos a los pensionados y el aumento porcentual del aporte patronal. La reforma había sido exigida por el FMI, con el argumento de que la caja de las pensiones “estaba vacía”. En un primer momento, el FMI exigía medidas más duras, incluyendo la reducción de la base cotizable y el retraso de la edad de jubilación, entre otros recortes. El gobierno Ortega-Murillo, después de la experiencia de las protestas contra la reforma del seguro social en 2013, sabía que esas medidas podrían significar un golpe demasiado duro a su popularidad. Así, aceptó solo una parte de las exigencias del FMI y anunció la reforma sin consultar al COSEP, rompiendo así el modelo de “concertación social”.

En realidad, la medida más grave era el impuesto del 5 % sobre el monto de las pensiones en concepto de gasto sanitario, lo que obviamente significa un recorte directo a las pensiones. El aumento de la contribución de los empresarios quedaba compensado en gran medida por el hecho de que las contribuciones empresariales tienen desgravación fiscal.

Inmediatamente después del anuncio de la intención de aplicar el paquete de reformas, se convocaron movimientos espontáneos del sector estudiantil en las calles y la toma de algunas de las universidades semiprivadas, como la UCA y la UPOLI. Fueron tres días de intensa lucha entre el gobierno y los manifestantes, que en su mayoría eran estudiantes.

La respuesta del gobierno fue tajante y reprimió fuertemente a los manifestantes, dejando decenas de muertos, en su mayoría jóvenes de ambos bandos. El gobierno de Ortega incluso llegó a utilizar a las Juventudes Sandinistas como grupos armados de choque contra los manifestantes. Los empresarios de manera oportunista salieron a apoyar públicamente las movilizaciones.

Al final Ortega se vio en la necesidad de echarse para atrás con las reformas, esto fue una expresión de que el movimiento tendía a extenderse y que había cobrado fuerzas en la sociedad. Ortega no podía darse el lujo de que esto se desarrollara en proporciones más amplias, era sumamente peligroso para su estabilidad en el gobierno. De manera significativa, el anuncio de la retirada de la reforma de las pensiones lo hizo Ortega en un acto oficial en el que se rodeó de los principales inversores en las zonas francas:

“Nos acompañan, del Sector Textil, de la Empresa China Unida, Alejandro Chang; esta Empresa Textil China Unida da 3,000 empleos. Se encuentra aquí con nosotros el Presidente de la Asociación Coreana de Textiles, Jesús Ling; ellos dan trabajo aquí en Nicaragua a 53,000 nicaragüenses. El Vicepresidente de Operaciones de SITEL Nicaragua, Val VanDegrift, Call Center que da empleo a 3,000 nicaragüenses; el señor Carlos Muñiz, Director de Operaciones de SITEL de Nicaragua, él genera 3,000 empleos, este es un Call Center; y Chris Marsett (uno de los mayores inversores extranjeros)… está Roberto Bequillard, en Textil… Roberto, teníamos tiempo de no encontrarnos, de CONTEXA S.A., 1,200 empleos. Gregorio King, del Astro Parque, este Parque Industrial genera 10,000 empleos.”[4](Mensaje del Presidente-Comandante Daniel Ortega a las Familias Nicaragüenses (22/04/18) (Texto íntegro), publicado en La Voz del Sandinismo)

Mientras tanto toda la empresa privada, el COSEP y la AMCHAM, junto a la iglesia católica habían convocado a una movilización al siguiente día “para reestablecer la paz”. Un día antes en la conferencia de prensa Ortega llamó al dialogo, no con los estudiantes y manifestantes sino con la empresa privada, con el argumento de que se reestableciera la paz. El mismo día de la conferencia, Ortega se negó a liberar a los estudiantes encarcelados, sin embargo, bajo la presión de las tomas, que continuaron, se vio obligado a liberarlos más adelante.

De abril a mayo la represión y la escalada de violencia se han intensificado, pero también el movimiento se ha extendido, avanzando por el camino de la confusión, sin una dirección que clarifique el objetivo y las formas de lucha. La resistencia de los estudiantes en varias universidades provoca la solidaridad de los barrios, que salen a defenderles de la represión del gobierno. Se levantan barricadas (tranques) que se extienden por todo el país. Es importante señalar que estos tranques se dan en una serie de zonas de fuerte tradición sandinista, como Masaya (incluyendo el barrio indígena de Monimbó), León, Jinoteque, etc. En la mayoría de los casos es una respuesta espontánea a la represión gubernamental, y es imposible entenderla sin el apoyo pasivo o activo de amplias capas de la militancia y base de apoyo tradicional del sandinismo en estas zonas.

El día 10 de mayo la manifestación del oficialismo palideció ante los miles de manifestantes que convoco la Alianza Cívica por la Democracia y la Justicia. El 14 de junio la Alianza y la empresa privada desarrollaron un paro nacional que fue apoyado por miles de comerciantes y comunidades con tranques en las calles y barrios. La consigna que une a todos es el fin del mandato de Ortega y la convocatoria a elecciones adelantadas.

¿Qué tipo de movimiento se desarrolla en Nicaragua?

La forma de gobernar del orteguismo preparó durante todo este tiempo las condiciones para una guerra civil, el hartazgo de la juventud que no vivió y percibió directamente las conquistas y la lucha heroica del FSLN en el pasado conflicto, hace más de 40 años, quiere arrasar con lo que para ellos es una dictadura asfixiante, liderada por Ortega y Murillo, que no representan el verdadero legado del sandinismo heroico.

Muchas de las consignas de los estudiantes y de los tranques son consignas tradicionales del sandinismo: “aquí no se rinde nadie”, “no pasarán”, “que se rinda tu madre”. Durante el entierro de varios de los asesinados por la represión en Masaya se oyen canciones de la revolución sandinista como “Nicaragua, Nicaragüíta”.

Sin embargo, ante el enorme vacío a la izquierda en Nicaragua, la dirección política de las protestas (que alcanzan proporciones insurreccionales) recae en los empresarios y organizaciones de la derecha. Por ejemplo, el portavoz del “gobierno rebelde” que se proclamó en Masaya a principios de junio es un militante del Movimiento por Nicaragua, una organización política de derechas. La Alianza Cívica está dominada por el COSEP, la AMCHAM y la Iglesia. Aunque el movimiento campesino anti-canal expresa algunas reservas, en realidad en sus comunicados aceptan totalmente la idea de una alianza “necesaria” con los empresarios. Tanto el movimiento campesino como los estudiantes, hicieron un llamado a los empresarios a convocar el paro nacional del 14J.

En una entrevista en ElFaro.net uno de los dirigentes del movimiento estudiantil, Harvey Morales, explicaba cómo se financia el movimiento: “Tenemos que aliarnos con otros sectores, como el privado y la sociedad civil. No solamente es el sector privado, está Oxfam, el Movimiento María Elena Cuadra, los productores agropecuarios y ganaderos, etc…”. Preguntado acerca del viaje de varios dirigentes estudiantiles a los EEUU dónde se reunieron con Ted Cruz, Mario Rubio e Ileana Ross-Lehtinen, Morales explica: “Ese viaje fue algo rarísimo. Estamos muy descontentos con ese viaje. Incluso con nuestro representante. Cuando lo planificamos ya había muchos actores queriendo intervenir en la agenda. Eso pasó desde el principio. Me refiero a organizaciones, a políticos opositores, algunos más a la derecha… Este viaje fue financiado desde Estados Unidos (Freedom Foundation) y se les impuso una agenda, y eso es terrible. Fueron ellos quienes decidieron qué estudiantes irían”. Y añade: “Todos los movimientos ahora tienen asesores. Personas que se mueven. Hijos de políticos, empresarios… Tienen una línea política muy clara”. El problema es que, aunque algunos como Morales critican decisiones como la del viaje a Washington y se declaran de izquierdas, en el fondo aceptan la idea de que “a los empresarios los tenemos como aliados de cara al diálogo, pero no tenemos confianza. … Sabemos el riesgo en el que caemos por estar recibiendo su apoyo”.[5]

Lo que está claro es que no van a ser los estudiantes o sectores bien intencionados los que utilicen a los empresarios, sino justamente al revés. Los empresarios son los que van a tomar las decisiones aunque ciertamente no son ellos los que han estado en los tranques ni se han enfrentado a la represión.

Mención aparte merece el llamado Movimiento de Renovación Sandinista, que agrupa a toda una serie de disidentes del sandinismo. En realidad ellos se oponen a Ortega, pero no por la izquierda, no sobre la base de una política revolucionaria; sino por la derecha, desde un punto de vista liberal. Desde ese punto de vista el MRS no ha dudado en llegar a alianzas electorales con sectores de la derecha, y ahora mismo simplemente les da una cobertura de “izquierdas” a los empresarios.

Hasta el momento el papel del imperialismo de EEUU en Nicaragua ha sido el de limitarse a condenas verbales, declaraciones y sanciones a individuos aislados. Si EEUU quisiera realmente tumbar al gobierno Ortega-Murillo un embargo comercial y económico bastaría. Pero la cosa no es tan sencilla desde el punto de vista de Washington. En primer lugar, lo que no quiere el imperialismo es un derrocamiento como resultado de una insurrección de masas en las calles. Toda su presión hasta ahora ha ido en la dirección de desactivar el movimiento a cambio de negociaciones sobre el adelanto electoral. Varios altos funcionarios de EEUU han visitado Nicaragua en las últimas semanas para celebrar reuniones a puerta cerrada con Ortega. Lo que ellos preferirían es algún tipo de acuerdo de adelanto electoral que permita desactivar el movimiento, y ante todo mantener “la paz y el orden” como requisito para seguir con sus negocios.

Lo que tenemos por lo tanto es un gobierno bonapartista burgués utilizando represión brutal contra las protestas, pero por otra parte, un movimiento de protesta que está siendo capitalizado por los empresarios privados nacionales y los partidos de la derecha. La victoria de un movimiento de este tipo, con esa dirección, en Nicaragua no significaría en absoluto una mejora de las condiciones de vida de los trabajadores, ni tampoco en el terreno de los derechos democráticos.

Es necesaria una alternativa de clase

En toda esta situación los grandes ausentes son la mayoría de los trabajadores, aunque hayan algunos que han salido a manifestarse de forma individual, el grueso de la clase obrera aún no se incorpora de lleno, situación que se debe a la fuerte dominación del gobierno de Ortega que ha cooptado a todos los sindicatos. En Nicaragua los sindicatos son un cascarón vacío y carecen de una independencia de clase, realmente no son una herramienta de lucha sino un freno para esta.

La tarea más urgente en Nicaragua desde el punto de vista de la clase trabajadora es la necesidad de su entrada en la escena con un programa de independencia de clase, que enfrente tanto al gobierno burgués y represor de Ortega-Murillo como a los empresarios (que hace apenas tres meses le apoyaban a pies juntillas), la derecha y el imperialismo.

Hay que luchar por salarios dignos, derechos sindicales y condiciones de trabajo seguras en las zonas francas; por unas pensiones dignas y que el coste lo sufraguen los capitalistas de sus millonarias ganancias; contra la represión y por el castigo a los culpables de las más de 200 muertes de estos meses; por salarios dignos para toda la clase trabajadora.

La historia de Nicaragua nos ha enseñado el papel cobarde de la llamada burguesía progresista y su incapacidad de solucionar los problemas de las masas. En la revolución sandinista de 1979 fue la huelga general y la insurrección popular quienes barrieron con el viejo régimen y sentaron las bases para la transformación social. La burguesía no jugó ningún papel y por el contrario traicionó a la revolución. En estas condiciones tan favorables la revolución sandinista podría haber acabado con el capitalismo, sin embargo, los dirigentes de todas las corrientes del sandinismo claudicaron, en lugar de mantener una independencia de clase, como abogó siempre Carlos Fonseca Amador. En vez de luchar por el socialismo se planteó la economía mixta donde buscaban conciliar la economía estatizada con la privada, expresión de la perniciosa conciliación de clase.

Tenemos que recuperar la verdadera memoria histórica que muestra el heroísmo de los obreros, campesinos y estudiantes y evidenciar por todos los medios el papel nefasto de la política de la conciliación de clases y el papel traidor de la burguesía. Rescatando las verdaderas tradiciones revolucionarias de Nicaragua y construir una dirección con independencia de clase y verdadero programa socialista basado en las tradiciones de la democracia obrera.

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑