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Izquierda Marxista

¡Por la construcción del socialismo en Honduras!

Honduras y los vínculos con el narco

Por: Pascual Maradiaga

19/01/2019

Por décadas hemos sabido que los gobiernos que controlan las naciones más pobres de nuestra región han podido hacerlo o por las fuerzas del poder armamentista o por vínculos con poderosos carteles de drogas. Para muestra, véase el actual juicio del Chapo Guzmán Loera donde capos mexicanos han confesado ante los tribunales estadounidenses las relaciones que El Chapo cosechó durante más de 20 años con políticos como Vicente Fox, Felipe Calderón, entre otros.
La historia ya nos ha mostrado que desde los gobiernos se manipula y esconde el verdadero rostro de quienes financian campañas y trabajan en lavados de activos.
En 1982, uno de los mayores narcotraficantes, Pablo Escobar, fue elegido en Colombia como miembro suplente de la cámara de representantes, y aunque su carrera diplomática terminara pronto después de que el periodismo revelara sus negocios oscuros con las drogas, sus verdaderas intenciones continuaron.
En algún momento los narcos intentaron tomar los gobiernos y someterlos, aunque fallaron en su totalidad porque los que tienen el poder realmente son los grande monopolios del imperialismo, estos nunca podrán competir con el poder de los magnates; mucho antes de que empiecen a rivalizar con su poder son descartados de la competencia, esto no significa que, cuando al imperio le conviene, los deja operar libremente e incluso compartir el poder de una que otra nación, financiando campañas y controlando gobiernos para abrirse paso hacia sus mercados y ganancias. Los carteles que funcionan bajo las mismas leyes del mercado, en el mundo del mercado negro, no tienen otra opción más que operar de manera invisible.

Las elites y el narco gobierno
Honduras se caracteriza por mantener un sistema democrático burgués, con alternabilidad en el poder, dicha alternabilidad por más de un siglo se mantuvo dentro del llamado bipartidismo, con el Partido Liberal y el Partido Nacional, mediante el control de las grandes empresas y manipulación de la toma de decisiones de las masas. Han saqueado las arcas del Estado con sus caprichos y ansias inagotables de poder.
Es en los últimos 10 años que se han desatado escándalos de corrupción en lavado de activos y vínculos con el narcotráfico, uno de los más sonados es el del hermano del expresidente Porfirio Lobo Sosa, quien fue mencionado por Davis Leonel Rivera Maradiaga, miembro del cartel de Los Cachiros (organización criminal hondureña dedicada al narcotráfico. Fue fundada a comienzos de la década de 1990 por un grupo de ganaderos en los departamentos de Colón y Olancho de Honduras) dando a conocer que sostuvo reuniones con Ramón Lobo para fortalecer los vínculos del exmandatario con el narco, así mismo mencionando algunos diplomáticos del Partido Liberal y del Partido Nacional.

Han sido muchos casos, que se han revelado por parte de investigaciones de la Agencia Antidrogas DEA, en los cuales los resultados siguen poniendo en evidencia la participación de varios personajes que trabajan en el sistema de gobierno; el historial en los últimos años de vínculos de participación con el narco por parte de servidores del gobierno de la república son los siguientes:
• Yankel Rosenthal, capturado el 06 de octubre del 2015.
• Yany Rosenthal exdiputado liberal y banquero.
• Jaime Rosenthal excandidato presidencial por el partido liberal.
• Ramón Lobo hermano del expresidente Pepe Lobo y ex diputado por el departamento de colon. (Envío de sobornos)
• Oscar Nájera diputado nacionalista
• Fredy Nájera exdiputado por el partido liberal por el departamento de Olancho.(vínculos con el cartel de Sinaloa)
• Porfirio Lobo expresidente de Honduras fue señalado por el jefe de los Cachiros por recibir sobornos para financiar campaña política y para recibir seguridad en el gobierno.
• Adán Fúnez exalcalde por el partido libre en el departamento de Tocoa Colon
• Tony Hernández: Juan Antonio Hernández y exdiputado nacionalista y hermano del actual presidente Juan Orando Hernández por vínculos cercanos con el cartel de Los Cachiros.

No es de extrañar que cada gobierno tenga vínculos con algún grupo de contrabando de drogas con el fin de generar más ganancia y poder, para esto compran a las instituciones del Estado y así se guardan las espaldas para seguir actuando impunemente. Las relaciones que mantienen estos diplomáticos que controlan el gobierno han hecho paraísos fiscales del país, en donde la pobreza, la miseria, el desempleo, la desigualdad crecen a diario a raíz de sus mezquinos intereses.
El gobierno nacionalista e ilegitimo de Juan Orlando Hernández, presenta conflictos a lo interno de sus estructuras de poder, al observar como, uno a uno, sus aliados son llamados por la corte de los EUA; al enfrentar cargos por vínculos y relaciones directas con el narcotráfico.
Las masas responden pacientemente, ante tan grotescas situaciones al no poder enfrentar las bofetadas del imperialismo mediante estos gobiernos serviles que quieren mantener la sumisión por la vía de la violencia estatal para así continuar extrayendo nuestras riquezas y haciendo de nuestros territorios un infierno donde no se puede vivir.

Existe una gran tarea por parte de las clases populares organizadas y esta es concientizar las masas, para hacer frente a estos abusos. Hacemos un llamado revolucionario a todas la organizaciones de la clase obrera, para luchar en contra de la dictadura de JOH y de la imposición imperialista de los Estados Unidos, solo a través de la formación de un frente antiimperialista y socialista podremos acabar con todo los males generados por esta sociedad capitalista, avancemos hacia la construcción de un programa revolucionario y socialista de todos los oprimidos de nuestro país.

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Firma: Campaña por la libertad de Carlos Andrés Pérez Sánchez, obrero de Costa Rica

Después de más de 90 días de manifestaciones, huelgas y protestas que han sido reprimidas por las fuerzas reaccionarias del gobierno pero que han logrado paralizar distintos puntos claves en Costa Rica, en las que participaron más de un millón de personas en repudio al gobierno de Carlos Alvarado y a la Asamblea Legislativa, que aprobó una reforma fiscal cargando la crisis económica sobre los hombros de la clase trabajadora, la represión y el carácter bonapartista de la justicia ha ido mucho más lejos condenando sin pruebas a un joven costarricense que participó en las manifestaciones.

Carlos Andrés Pérez Sánchez de 28 años de edad, obrero de la Refinería Costarricense de Petróleo (Recope), fue arrestado durante las huelgas y sentenciado sin pruebas a 2 años de prisión en un proceso judicial que según dirigentes sindicales de Costa Rica ha sido totalmente violentado por lo que lo consideran un preso político del régimen de Carlos Alvarado. A pesar de que el período de la condena es corto no le permitieron la libertad condicional (algo que sí le permiten a los futbolistas famosos que defraudan millones a Hacienda) para que pudiera irse a casa y pasar el fin de año junto a su familia y sus hijos, sino que permanece recluido de manera arbitraria en la cárcel de Sandoval en Limón.

Todos los representantes de sindicatos, cooperativas y movimientos sociales han declarado su respaldo al joven Carlos Andrés, a quien han visitado el día de Navidad en el centro penitenciario donde se encuentra recluido para conocer de primera mano su historia y mostrarle su apoyo, los sindicalistas también manifiestan su total rechazo al régimen político, económico y judicial de Costa Rica al que consideran corrompido por aplicar las múltiples leyes que ha creado de manera injusta y dejar en libertad a los verdaderos malvados que saquean los recursos del Estado y del país entero.

El encarcelamiento de Carlos Andrés manifiesta los deseos de venganza del régimen contra sus mismos ciudadanos, había que exponer a un culpable y descargar la ira en un joven ante la impotencia de silenciar a un pueblo entero el cual es representado por Carlos, que ha sido privado de sus derechos injustamente convirtiéndolo un prisionero “peligroso” para el régimen, cuando en realidad es el sistema el que representa todo el peligro ante las condiciones de vida del pueblo costarricense.
Para mostrar nuestra solidaridad revolucionaria internacionalista te invitamos a firmar la siguiente petición:

click aquí para redirigirse al formulario para firmar la petición.

México: Justicia para Edgar Jiménez

Por La Izquierda Socialista

“Uno hubiese querido amar, sollozar, bailar, en otro tiempo y otro planeta Pero todo te está prohibido, el cielo, la tierra. No quieren que seamos habitantes. Somos sospechosos de ser intrusos en el planeta. Nos persiguen por eso; por ir, por amar, por desplazarnos sin órdenes ni cadenas”. José Revueltas

“Recuerdo, recordemos, hasta que la justicia se siente entre nosotros”. Rosario Castellanos

Mientras se escribe este artículo en México está muriendo una persona a manos del crimen organizado y la violencia estructural. Cada hora se cometen 3.7 delitos, es decir este 2018 la cifra de violencia alcanzó los 88 homicidios al día, por cada 10 víctimas de homicidio doloso que se registran en nuestro país, solo se dictan dos sentencias condenatorias. Lo anterior significa que, en proporción, al menos ocho de cada diez asesinatos carecen de esclarecimiento alguno.

En este México el pasado sábados 22 de diciembre fue visto por última vez nuestro compañero Edgar Michel Jiménez Vega, quien no llegó a casa pues fue encontrado sin vida en un lote baldío en Tultitlán, Estado de México y llevado a una morgue en un hospital donde fue reconocido posteriormente por sus familiares el 25 de diciembre. Es doloroso saber que nuestro compañero fue golpeado con sadismo al grado de quedar su rostro irreconocible. Un compañero que quería una sociedad sin explotación y se opuso a la violencia del Estado y el sistema, ahora sucumbía ante la barbarie de nuestra sociedad capitalista en decadencia.

A Edgar sus amigos y compañeros de lucha le llamábamos cariñosamente el Capuchas o el capuchitas. Lo velamos en Santa María Macua, Hidalgo, en el municipio de Tula de Allende junto con sus familiares. Le acompañamos en la última morada, entre tristeza, indignación y un estado de escepticismo hacia lo ocurrido, acompañamos a nuestro compañero.

Edgar, para nosotros El Capuchas, fue un compañero que participó en el Comité de Lucha Estudiantil del Politécnico CLEP y en La Izquierda Socialista, desde mediados del 2013, justo cuando la batalla contra la reforma educativa estaba en su momento más álgido y fue el CLEP quien ayudó a impulsar una serie de paros escalonados para movilizarse a favor de la CNTE cuando el compañero se integró a luchar y defender no solo la educación pública y gratuita en el IPN, sino una serie de derechos mínimos y básicos como hijo de la clase trabajadora que siempre estuvo orgulloso de reconocer.

En la huelga del 2014 estuvo en primera línea de batalla en la ESIA-Z, una escuela por demás destacada en esta lucha. Durante la huelga Edgar jugó un papel preponderante en la producción de prensa, propaganda e información a la comunidad sobre los avances del movimiento, además fue un compañero fundamental en la coordinación de brigadas informativas. Todos los compañeros que en algún momento se quedaron en las guardias saben de su papel, del compromiso, del humor y actitud del compañero para el movimiento y para los compañeros en general. Como ocurrió con los compañeros más conscientes de la huelga del IPN de 2014, apoyo con toda decisión la lucha por la aparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa y colaboró intensamente en la línea de resistencia ante la represión policial en las movilizaciones, incluso cuando apresaron a nuestros compañeros de la Vocacional 9, Edgar no se separó del plantón que se mantuvo por unos días afuera de los juzgados de la GAM. Participó en los cursos de preparación que el CLEP organiza para que los estudiantes que aspiran a entrar en el IPN puedan hacerlo, e incluso participó en algunos de los Movimientos de Estudiantes No Aceptados que el CLEP impulsaba para luchar por espacios educativos a los jóvenes que año con año se quedan sin una alternativa para estudiar.

Edgar fue estudiante de la ESIA-Z en Ingeniería Civil, toda esta trayectoria política era porque él sabía que la única forma de cambiar la situación que a diario jóvenes, mujeres y trabajadores tenemos era de manera organizada y que era necesario acabar con el actual sistema capitalista. Por ello después de la jornada de lucha por la aparición de los 43 compañeros de Ayotzinapa siguió organizado. La vida bajo el capitalismo es difícil sobre todo para los hijos de la clase trabajadora quienes tienen que trabajar además de estudiar, este era el caso de Edgar que pese a tener que cubrir estas cargas no abandonó de principio su compromiso con la lucha social. Esas presiones lo llevaron a salir momentáneamente de La Izquierda Socialista, y que si bien, en el último periodo no estaba activo en nuestras filas no dejaba de brindar apoyo y nunca dejo de luchar por una transformación profunda en nuestra sociedad. La última gran batalla de nuestro compañero fue en la organización popular en contra de la perpetuidad del régimen priista en el Estado de México.

El asesinato de Edgar, al igual los asesinatos que ocurren a diario en nuestro país, son el rostro de este sistema y su Estado. Las desapariciones y la violencia son la única alternativa que tiene el capitalismo para los jóvenes. No podemos aspirar a salir de casa teniendo la firme convicción de volver sin peligro alguno. No sabemos si quiera si al ser víctimas de algún delito nuestros familiares podrán localizarnos. Los compañeros que nos organizamos en el CLEP y también en la Izquierda Socialista hacemos un llamado a la juventud, a las mujeres y trabajadores a la organización permanente, solo de esta manera podemos plantear frenar la oleada de violencia de la que hoy somo carnada.

Hacemos un llamado a repudiar la violencia pero con lucha, el asesinato de nuestro compañero es un golpe al movimiento estudiantil, y la forma de contestar es luchando sin tregua alguna por ese mundo, por el que Edgar luchó hasta el final. Exigimos se clarifique lo sucedido y castigue a los culpables del cobarde asesinato de Edgar Michel Jiménez Vega.

¡Por nuestros caídos ni un minuto de silencio, sino toda una vida de lucha!

¡Vestidos de verde olivo, políticamente vivos!

¡Hasta la victoria siempre, Edgar!

¡Unidos y Organizados Venceremos!

Del eclecticismo al bolchevismo: ¿por qué me uní a la CMI?

Por Bryce Gordon

El 12 de julio de 2016, observé con tristeza cómo Bernie Sanders apoyaba formalmente la campaña presidencial de Hillary Clinton en la Convención Nacional Demócrata. Como muchos otros, había pasado los últimos seis meses o más haciendo todo lo que estaba a mi alcance para ayudar a la candidatura de Sanders -pero esta había terminado con la derrota y la capitulación. “¡Este es el mundo real en el que vivimos!” le dijo a sus partidarios escépticos de Clinton más tarde ese mes, solidificando mi descontento y decepción.

Pero mi interés por el socialismo se hizo más fuerte. Pasé ese verano inmerso en un torrente cada vez más hacia la izquierda de videos de YouTube relacionados con el socialismo, publicaciones de Reddit y artículos, sacando conclusiones cada vez más duras sobre el Partido Demócrata, la votación de los males menores y el capitalismo en sí mismo, aunque todavía estaba muy inseguro de cuál era el camino a seguir. Para el otoño, supe que quería unirme a una organización socialista y comencé a asistir a todas las reuniones socialistas que pude encontrar.

Inicialmente, me repelían lo que percibía como “viejas ideas” sobre cómo lograr el socialismo. Sentía que la caída del “socialismo de Estado” en el siglo XX se debía a un problema con la teoría subyacente, y veía a los grupos que todavía defendían y analizaban esos eventos como fuera de contacto con el momento actual. Lo que necesitábamos, pensé, eran “nuevas ideas”, aparentemente aún sin descubrir, o tal vez una especie de fusión de las ideologías que ya existían. Además, comprensiblemente quería “hacer algo ahora”, lo que me hizo ver la teoría y la historia como algo meramente complementario de la acción.

Además, estaba desmoralizado por el pequeño tamaño y la desunión de la izquierda, y pensé que era un momento histórico fundamentalmente nuevo y diferente, momento en el que la mayoría de la gente ya no podía pensar fuera de los límites del sistema bipartidista y capitalista. Sentí que “socialismo” era una palabra estropeada permanentemente, y que deberíamos distanciarnos de la palabra, la historia e incluso el color rojo.

Pero mientras veía el leninismo y la idea de tomar los medios de producción como obsoletos y las discusiones políticas detalladas como interesantes pero innecesarias, continué asistiendo a los eventos organizados por la CMI, ya que no podía dejar de estar cautivado por la amplitud de conocimientos y seriedad sobre la transformación de la sociedad ejemplificada por sus miembros. Me sentí especialmente intrigado por su actitud sobria y nada sorprendida hacia el fenómeno de Sanders, un movimiento que a mí me había parecido impactante e impredecible.

“Continué asistiendo a los eventos organizados por la CMI, ya que no podía dejar de estar cautivado por la amplitud de conocimientos y seriedad sobre la transformación de la sociedad ejemplificada por sus miembros.”

En reuniones y discusiones posteriores, mi pesimismo sobre el potencial del socialismo y los prejuicios contra las “ideas viejas” comenzó a cambiar. Aprendí que las “nuevas ideas”, como “hacerse cargo” de la economía con cooperativas de propiedad de los trabajadores o construir “instituciones alternativas” dentro del capitalismo mismo, de hecho eran más antiguas que el bolchevismo en sí, y ya se había demostrado que eran una callejón sin salida.

Me di cuenta de que la teoría no es una búsqueda abstracta, académica o innecesaria, sino un fundamento vital para garantizar que cualquier acción que tomemos valga la pena y se base en una evaluación correcta de la situación. Mientras antes, había sido propenso a querer simplemente “salir a la calle” o hacer un sondeo, esto ahora me parecía similar a decirle a un estudiante de química que está trabajando diligentemente en un conjunto de problemas que deje de lado los libros y simplemente “haga algo” en el laboratorio.

Aprendí que la Revolución Rusa era vista por sus líderes solo como la primera en una cadena internacional de revoluciones socialistas, pero debido a que no se había preparado de antemano una dirección revolucionaria en los países vecinos, la revolución se había encontrado aislada en condiciones semifeudales. Haciendo de la burocratización algo casi inevitable. Esta explicación concreta y marxista de la degeneración de la Unión Soviética se sintió mucho más completa y precisa que las ideas vagas y eclécticas que había absorbido de los comentarios del Internet y de los académicos de izquierda, y también me hizo darme cuenta de que estudiar la Revolución Rusa es de importancia práctica; no había sido una teoría defectuosa, sino condiciones históricas altamente específicas las que habían dado lugar al estalinismo.

“No había sido una teoría defectuosa, sino condiciones históricas altamente específicas las que habían dado lugar al estalinismo.”

Aprendí que el pequeño tamaño de la izquierda no se debía a un desinterés colectivo permanente en el socialismo, sino a un período histórico anómalo de relativa estabilidad para el capitalismo. A medida que la crisis del capitalismo se intensificaba inevitablemente, capas cada vez más grandes de la clase trabajadora se moverían hacia la acción política, cuyos comienzos ya eran evidentes en el caso de Ocuppy Wall Street, #BlackLivesMatter y la misma campaña de Sanders. Mi error, más tarde me di cuenta, era que había visto a la sociedad como fija y rígida, en lugar de en constante cambio y propensa al cambio. Este último enfoque, el método de la dialéctica, fue lo que permitió a los miembros de la CMI sentirse seguros de que un fenómeno como el de la campaña de Sanders era inevitable mucho antes de que sucediera.

Me di cuenta de que el bolchevismo no era una estrategia hiperespecífica aplicable solo a la Rusia zarista, sino más bien un marco flexible y universalmente aplicable para construir las fuerzas del marxismo antes de los trastornos sociales, en lugar de tratar de improvisar una dirección en el futuro. al calor de los acontecimientos. A la luz de los muchos momentos revolucionarios en la historia que se perdieron debido a la falta de una dirección revolucionaria, esto me pareció una tarea urgente.

Puedo relacionarme con aquellos que sienten que necesitamos “nuevas ideas” para construir el socialismo en el siglo XXI, o que se sienten impacientes y desmoralizados por el estado actual del movimiento. Pero la realidad es que ya tenemos las ideas más avanzadas que la humanidad conoce: las ideas del marxismo. Y con estas ideas, podemos estar seguros de que la situación puede y va a cambiar, ya sea que estemos preparados para ello o no. Trotsky escribió en 1938 que “la situación política mundial del momento, se caracteriza, ante todo, por la crisis histórica de la dirección del proletariado”. Esto sigue siendo cierto hoy en día, por lo cual la CMI está reconstruyendo activamente la dirección del proletariado, y aliento a todos los que quieran ver el socialismo en nuestras vidas para que se unan a nosotros.

Articulo publicado originalmente en inglés: From Eclecticism to Bolshevism: Why I Joined The IMT

Chalecos amarillos: cómo doblegar al gobierno Macron

Por Révolution (CMI – Francia)

El discurso de Macron del martes por la mañana fue una larga e interminable provocación. Mientras que los chalecos amarillos exigen, como mínimo, medidas inmediatas contra la carestía de la vida, el Presidente habló sobre todo de la situación mundial en el horizonte 2050. No nos ahorró ninguna consideración de “método” ni de “pedagogía”. Pero no anunció ni una sola medida concreta. La modulación de los impuestos en función del precio del petróleo no es una medida concreta: es una vaga hipótesis, sin coste y sin plazos.

Las medidas a tomar son enviadas a las “consultas” a organizar en los próximos meses a nivel territorial. Por supuesto, de ahí no puede salir nada positivo. Ese no es el objetivo. En lo inmediato, lo que le importa al gobierno es anunciar las negociaciones con la esperanza de desmovilizar a los chalecos amarillos. El gobierno les dirá “¿para qué os movilizáis, si hemos abierto negociaciones?”¹.Sin embargo, la jugada es demasiado evidente, y la cantidad de cólera acumulada es demasiado grande, la exasperación demasiado viva, para que este movimiento se conforme con promesas vagas formuladas en un tono docto y arrogante. La lucha va a proseguir con una etapa importante este sábado: la movilización simultánea en las calles de los chalecos amarillos y la CGT (entre otros). En muchas ciudades se anuncian manifestaciones conjuntas. Lo ideal sería que esto se hiciera en todas partes bajo consignas comunes: contra la imposición a los pobre, contra las políticas de austeridad, etc.

El papel de los sindicatos

¿Por qué el gobierno no cede en nada? Porque teme, con razón, que una concesión anime la lucha de las masas y que el conjunto de los trabajadores se digan entonces: “para conseguir algo, ¡hay que hacer como los chalecos amarillos!”. Pero, por otro lado, al rechazar cualquier concesión, el gobierno corre el riesgo de estimular y radicalizar el movimiento.

La experiencia demuestra que un gobierno se enfrenta a este tipo de disyuntiva cuando la exasperación de las masas y su combatividad son tales que el país se encuentra en el umbral de una poderosa explosión social. Ciertamente, nadie puede decir si esta explosión (o más bien esta segunda explosión) tendrá lugar. Pero las condiciones están creadas. Y en este momento la pelota está en el tejado del movimiento obrero; de los sindicatos en primer lugar, pero también de los partidos de izquierdas. Estos tienen que intervenir en el movimiento, apoyarlo y, sobre todo, apoyarse en su impulso para construir una ofensiva general contra el gobierno Macron.

Dejado a su suerte, el movimiento de los chalecos amarillos corre el riesgo de agotarse y dispersarse a la larga. El gobierno probablemente no cederá a la estrategia de bloqueos de carreteras, comercios e instituciones. Éste las “desbloqueará” una a una y apostará por el cansancio del movimiento. Es por esto que el movimiento debe aumentar su potencia, traspasar un umbral decisivo. Hay que combinar la estrategia de bloqueos con el desarrollo de un amplio movimiento huelguístico. Esta es la precondición para la victoria. Pero, en lo inmediato, los chalecos amarillos no pueden organizar estas huelgas ellos mismos. Esa es la tarea, en primer lugar, de las organizaciones sindicales. Estas deben lanzar todas sus fuerzas a esta batalla, no dentro de tres meses, sino ahora.

Gilets Jaunes Femmes

En vez de hacer esto, los dirigentes sindicales se mantienen a distancia de los chalecos amarillos, cuando no les atacan (Laurent Berger, de la CFDT, es el más virulento). Felizmente la base de los sindicatos reacciona de otra manera, especialmente en la CGT, en la que la posición de la dirección confederal está siendo muy contestada. Y con razón: es escandalosa. En un primer momento, Martínez² rechazó apoyar las acciones del 17 de noviembre con la excusa de “no desfilar con el Frente Nacional” (aun cuando la presencia organizada de éste era marginal). Después, para no llamar a participar en las manifestaciones del 24 de noviembre, la dirección de la CGT ha llamado a manifestarse el 1 de diciembre. A fin de cuentas, la CGT no siempre apoya con claridad la anulación de la subida de impuestos a los carburantes. Prefiere pedir un aumento de los salarios (¡como si ambas reivindicaciones se contradijeran!).

Mientras que Martínez multiplica las excusas para mantenerse al margen de los chalecos amarillos, las estructuras de base de la CGT están interviniendo en el movimiento, o al menos se declaran favorables. Estos acercamientos tienen que multiplicarse. Allá donde sea posible, los militantes de la CGT deben proponer a los chalecos amarillos organizar asambleas generales, en las que pueda someterse la cuestión de la huelga. El movimiento de los chalecos amarillos puede jugar un papel importante en la organización de un amplio movimiento huelguístico. No será difícil conectar ambos, ya que muchos chalecos amarillos son trabajadores. Si se les gana para la estrategia de la huelga, se convertirán en excelentes defensores de esta causa en sus empresas. Hay que apoyarse en la extraordinaria combatividad que este movimiento ha hecho surgir.

Las asambleas permitirían también hacer más democrático y más eficaz al movimiento. La elección de ocho portavoces (¿Cómo? ¿Por quién?) ha puesto esta cuestión en el centro del debate. Es necesario un control democrático del movimiento de abajo arriba, con delegados elegibles y revocables a nivel local y después nacional. Por cierto, esto permitiría descartar a los militantes de extrema derecha que buscan prosperar en la confusión. Un discurso anticapitalista claro tendrá mucho más éxito entre los chalecos amarillos que las jeremiadas nacionalistas de la extrema derecha.

¿Apolítico?

Algunos nos dirán: “¡No! El movimiento de los chalecos amarillos es apolítico y debe seguir siéndolo”. Los mismos que normalmente rechazan toda implicación de los sindicatos. No hay que ceder a estas presiones, que siempre favorecen a los elementos más derechistas. Los chalecos amarillos rechazan el sistema político actual, con razón, y a la vez desconfían de los dirigentes políticos y sindicales, también con razón. Pero su movimiento no es en absoluto “apolítico”. Algunas de las reivindicaciones que surgen, como la disolución de la Asamblea Nacional, no sólo son muy políticas, sino también muy radicales. Y hace falta que encuentren una expresión clara en la izquierda y en el movimiento sindical.

La CGT y La Francia Insumisa en particular deben explicar que no se podrá derrocar al gobierno sin un fuerte movimiento de huelgas prorrogables, ya que los bloqueos y las manifestaciones no bastarán. Al mismo tiempo, deben defender un programa de ruptura con el sistema capitalista, ya que la crisis es la causa fundamental de la carestía de la vida y de todos los sufrimientos de las masas. No intervenir políticamente en este movimiento sería dejar el terreno a la derecha y la extrema derecha. No podemos permitirlo


Notas:

[1] Conocemos bien este método: se usa sistemáticamente contra el movimiento obrero con la complicidad de los dirigentes sindicales, que corren sin cesar hacia las “concertaciones”, “cumbres sociales” y otras “mesas redondas”

[2] Philippe Martínez, secretario general de la CGT

Hermano de JOH detenido por tráfico de drogas: tiembla la cúpula nacionalista ante un nuevo período de lucha

29/11/2018

Por Izquierda Marxista

El viernes 23 de noviembre en la ciudad de Miami, Estados Unidos, fue detenido Juan Antonio “Tony” Hernández, hermano de presidente Juan Orlando Hernández (JOH), bajo los señalamientos de la agencia antidrogas de los Estados Unidos (DEA) por tráfico de armas y drogas. Esto no solo significa que un traficante más probablemente será encarcelado, sino que al pertenecer a la cúpula del Partido Nacional y ser hermano del presidente ilegitimo que gobierna a Honduras bajo un régimen de terror y sangre, desestabiliza a todo el partido que tradicionalmente ha desgarrado al pueblo y despierta de nuevo la llama revolucionaria que resguarda el pueblo de Honduras.

Antecedentes de Tony Hernández
Tony Hernández empezó su carrera política desde el 2013, desempeñándose como diputado suplente por el Partido Nacional, también fue escribiente en la Corte Suprema de Justicia y jefe de unidad de implementación de registros en el Instituto de la Propiedad. Su carrera en la vida política, como la de su hermano (JOH) siempre estuvo entre señalamientos por todos los casos de corrupción, recortes, concesiones y decretos que aprobaba, (y que siguen aprobando) toda la bancada del Partido Nacional en el Congreso de la República.

En 2016 y a dos años del primer mandato de JOH, el capitán Santos Orellana denunció que el diputado Tony Hernández estaba relacionado con carteles de droga y a actividades ilícitas relacionadas al tráfico de las mismas, esta denuncia trajo consigo la baja militar del capitán Orellana por tomar la osadía de hacerle frente a toda la red criminal que ha perpetuado la cúpula del Partido Nacional.

Para ese entonces el pueblo ya comprendía que el hermano del presidente estaba vinculado (como tantos más del partido nacional) en actos ilícitos, y se exigía la pronta investigación, obviamente también se tenía claro que, al vivir en una dictadura golpista, nada iban a hacer las autoridades hondureñas.

En 2017, el año electoral, y entre tantos actos de corrupción y titubeos de JOH, ante un pueblo indignado que reclamaba por la no participación de este en las elecciones presidenciales, ya que era (y es) anticonstitucional, salió a flote una nueva acusación contra Tony Hernández, esta vez seria Devis Leonel Rivera, exjefe de los Cachiros, un cartel muy poderoso que traficaba drogas y que fue “desmantelado” por las agencias especiales antidrogas de los Estados Unidos, Devis Rivera aseguró que cuando Tony era diputado lo sobornó para que gestionara los pagos a la empresa INRIMAR, que pertenecía al dicho cartel.

Desesperación en el Partido Nacional
Al poco tiempo de dada la noticia de la detención de Tony, el presidente Hernández, y como señal de una profunda preocupación, brindó a la prensa unas declaraciones en la que de manera hipócrita dijo que su posición contra el narcotráfico era contundente y que su política claramente “seguirá” luchando contra el crimen organizado, la corrupción y la delincuencia. Obviamente con esto quiso “mantener” su imagen, que por cierto hace años quedo botada con todos los desastres que han causado al pueblo.

Seguido de ello, el gobierno a través de la cuenta de twitter de la Casa Presidencial emitió el comunicado de una manera más formal, donde redactó cuatro puntos en los que muestra que el gobierno sabe de la inconformidad de las masas, el comunicado confiesa claramente que hay crecientes “rumores” sobre una presunta relación directa o indirecta con el presidente y por eso es que en los demás puntos se centra en intentar levantar la falsa reputación que suponen que tienen frente a estos casos.

Es hora de botar al partido nacional
El día miércoles 28 de noviembre, el partido Libertad y Refundación (LIBRE) presentó una noción para investigar el papel de JOH en las acusaciones de narcotráfico contra su hermano, es casi seguro que ha jugado un papel importante en el crimen organizado y lo sabemos porque ha sido participe directo de un sinfín de fechorías que ha propiciado al pueblo hondureño a través del Partido Nacional con el control del congreso y directamente desde la casa presidencial; casi toda su familia se encuentra en continuos escándalos de corrupción y de actos delictivos, hace poco salió a luz un caso que salpica a la supuestamente difunta, Hilda Hernández, también Hermana de Tony y JOH, donde se le adjudica ser la cabecilla de una red criminal que saqueo varias instituciones del estado.

Llegó la hora de que los hondureños pongamos fin a la dictadura del Partido Nacional, cada día tenemos una razón más para destruir esta organización mafiosa que solo ha creado un Estado fallido lleno de terror y sangre, pero tenemos que tener claro que no solo basta con erradicar al Partido Nacional, el problema principal radica en el sistema neoliberal que la clase dominante ha perpetuado en el país, en ese sentido nuestra fuerza debe claudicar a lucha de clases para que así podamos por fin, erradicar este estado de sangre y pobreza, porque nadie mas que un gobierno obrero va a garantizar el bienestar de los hondureños.

Rosa Luxemburgo y la lucha por la emancipación de la mujer

Por Ana Karen Campos

Rosa Luxemburgo es, sin lugar a dudas, una de las mujeres revolucionarias más representativas del siglo XX, pues se enfrentó de forma decidida al imperialismo y al revisionismo del Partido Socialdemócrata Alemán. Sus aportaciones a la teoría marxista, la hacen destacar como ícono de la lucha obrera y del socialismo europeo.

Desde los 15 años, Rosa inicia su militancia política en su natal Polonia, a pesar de las condiciones de segregación y discriminación a las que se enfrentó durante su vida -por el hecho de ser una mujer, Polaca y de origen judío- en 1893 funda junto con Leo Jogiches y Julian Marchlewski el periódico “La causa de los Trabajadores” en el cual mostraba firmemente su oposición a las políticas nacionalistas del Partido Socialista Polaco, pues siempre sostuvo como principio fundamental la lucha de clases, por encima de la lucha nacionalista o de género, ella creía que Polonia solo podría ser independiente después del triunfo de una revolución socialista, por lo que la lucha debía enfocarse a derrotar al capitalismo.

En mayo de 1898, se involucra en el trabajo del principal centro de la Segunda Internacional, participando en el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), el cuál era en ese momento, la más prestigiosa y numerosa de las organizaciones marxistas. Desde su entrada al partido, mantuvo una postura crítica al mismo, enfrentándose a las teorías revisionistas de Bernstein, quien con sus postulados, dio origen al reformismo dentro del movimiento marxista, pues aseguraba que el socialismo podría implementarse por medio de reformas graduales dentro del mismo sistema capitalista, las respuestas ante esta teoría fluían, sin embargo una de las mejores respuestas fue dada por Rosa Luxemburgo con su obra “¿Reforma social o Revolución?”, de este modo se pudo vislumbrar una muestra de su capacidad teórica, de su personalidad y del tipo de activista que era. A pesar de que sus colaboraciones sobre economía marxista eran consideradas importantes para el partido, el SPD contaba con una gran cantidad de teóricos economistas muy reconocidos, por lo que en un inicio, se pretendió limitar la labor de Rosa a la cuestión de la mujer o a la lucha antisemitista, lo que le causaba cierto escozor pues se negaba a ser clasificada, pues ella no aceptaría limitaciones a una cierta gama de interés, ella veía como la totalidad de las luchas el objetivo revolucionario.

Durante la segunda fase o primera ola del feminismo, a finales del siglo XIX y principios del XX, surge el movimiento sufragista o feminismo burgués, quienes defendían el derecho al voto de las mujeres pero dentro de los márgenes del sufragio censitario, el cual solo proveería del derecho al voto a las mujeres de la clase poseedora. En este sentido, esta era una batalla clara para abrir espacios para las mujeres de la pequeña y gran burguesía en la dirección de las empresas y en los puestos del Estado. Para lograr tal fin, el movimiento sufragista se valía de la participación de las mujeres de la clase obrera, quienes eran superiores en número y nivel de organización. Dentro de este movimiento se proponía la creación de un frente interclasista de mujeres que permitiera llegar a las mujeres pertenecientes a la clase dominante, a puestos parlamentarios, con la promesa de que desde esa instancia, representarían el interés común de las mujeres de ambas clases.

Sin embargo, los intereses de la burguesía, son diametralmente opuestos a los intereses de la clase obrera, cuestión que tenían muy presente Rosa Luxemburgo y Clara Zetkin. En el informe presentado por Zetkin en el Congreso de Gotha del SPD “La cuestión de la mujer y las tareas de la socialdemocracia”, se dejaba claro que los socialistas alemanes debían dedicarse a organizar y formar a las mujeres de la clase obrera, para impulsar un movimiento por el sufragio universal. Posteriormente ellas encabezarían la batalla dentro de la segunda internacional en contra de las concesiones que algunos partidos habían aprobado en favor de voto censitario promovido por las sufragistas.

Dentro de las medidas para combatir la influencia del movimiento sufragista en las mujeres obreras, en la segunda internacional, se impulsó la creación de grupos de mujeres, y se forma el primer congreso de mujeres socialistas, de ninguna manera este congreso planteaba la apertura al frente interclasista, ni a la división de la clase obrera por género, si no que era la táctica para poder hacer llegar el programa de lucha por el socialismo al conjunto de la clase obrera, de esta forma era más fácil poder acercarse a las trabajadoras en sus centros de trabajo.

Ante esta cuestión Rosa Luxemburgo en su texto “La Proletaria” escribe lo siguiente: “La mujer burguesa no está interesada realmente en los derechos políticos, porque no ejerce ninguna función económica en la sociedad, porque goza de los frutos acabados de la dominación de clase. La reivindicación de la igualdad de derechos para la mujer es, en lo que concierne a las mujeres burguesas, pura ideología, propia de débiles grupos aislados sin raíces materiales, es un fantasma del antagonismo entre el hombre y la mujer, un capricho. De ahí el carácter cómico del movimiento sufragista.

La proletaria, en cambio, necesita de los derechos políticos porque en la sociedad ejerce la misma función económica que el proletario, trabaja de la misma manera para el capital, mantiene igualmente al Estado, y es también explotada y dominada por éste. Tiene los mismos intereses y necesita las mismas armas para defenderse. Sus exigencias políticas están profundamente arraigadas no en el antagonismo entre el hombre y la mujer, sino en el abismo social que separa a la clase de los explotados de la clase de los explotadores, es decir, en el antagonismo entre el capital y el trabajo”.

Con esta cita podemos ver claramente la postura de Rosa Luxemburgo ante el feminismo burgués, pues para ella no había duda alguna que el origen de la opresión de la mujer deriva de la misma raíz de la opresión de clase, en esas líneas, se deja de manifiesto que las mujeres obreras tienen más reivindicaciones en común con los hombres de su clase que con las mujeres burguesas, por lo cual el argumento de la lucha de género no tenía cabida para su pensamiento revolucionario. Es la lucha de clases, la lucha de los oprimidos contra los opresores, independientemente del género, la que llevará a una verdadera liberación de la humanidad, solo por medio de la transformación de la sociedad, solo con el triunfo de la revolución socialista se podrán sentar las bases de la plena emancipación de la mujer, eliminando las ataduras económicas, políticas, sociales y morales, que retienen a la mujer bajo el yugo opresor de la sociedad de clases, bajo la barbarie de explotación del sistema capitalista, al que debemos combatir y derrocar con toda la fuerza de nuestra clase.

El SALVADOR : No más violencia contra la mujer

Por: Bloque Popular Juvenil (BPJ)

25/11/2018

“Hombres y mujeres somos iguales, ¿por qué tiene que haber un Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer? ¿Por qué un Día Internacional de la Niña? ¿Por qué un Día Internacional de la Mujer? ¿Acaso las mujeres son especiales?” Lo anterior son cosas que pueden ser dichas por cualquier hombre (y tristemente también por mujeres) que no han sido sensibilizados ni educados en cuanto al significado e historia detrás de esas fechas, las cuales se han elegido en conmemoración de eventos violentos en contra de la mujer.

Para el caso que nos ocupa, el 25 de noviembre fue declarado Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer por la ONU en 1999 (Res. 54/134) en conmemoración del asesinato de las hermanas Mirabal en 1960, quienes eran activistas políticas en República Dominicana. El objetivo de recordar estos eventos internacionalmente es para educar a la población mundial en cuanto a la importancia de no repetir semejantes atrocidades.

Seguramente hemos oído hablar de países africanos donde las niñas son mutiladas de sus genitales porque se supone que no tienen derecho al placer sexual; o de las niñas hindúes que son obligadas a casarse a tempranísima edad y tienen que dejar la escuela; o de las mujeres de Arabia Saudita que deben tener permiso de un guardián masculino si quieren viajar, por ejemplo. Y cuando oímos eso, nosotros aquí en El Salvador decimos: “Púchica qué feo eso, gracias a Dios aquí no pasan esas cosas. Aquí las mujeres pueden hacer lo que les dé la gana”. Lastimosamente eso está muy lejos de la realidad.

Según el Observatorio de Violencia de ORMUSA, desde enero a agosto de 2018 fueron asesinadas 279 mujeres, la mayoría de ellas menores de 30 años. Según Noticias América Latina de la BBC, “las tasas más altas [de feminicidios] a nivel regional corresponden a El Salvador y República Dominicana. En términos de números absolutos, Argentina y Guatemala se ubican en segundo y tercer lugar, con más de 200 femicidios cada uno en 2014″. Esto debería ser algo alarmante, tanto para las instituciones gubernamentales como para la población en general. Sin embargo, en nuestro país estamos tan acostumbrados a ver noticias de este estilo que, aunque nos estremezca ver que, por ejemplo, Carla Ayala, una mujer policía fue asesinada y desaparecida por otro policía y sus cómplices (El Faro, septiembre 22, 2018), pasamos página con tanta facilidad que después de unos cuanto días esos eventos tan macabros e impunes ya son sólo una anécdota más en la memoria colectiva. Lo peor de todo esto es que la mayoría de denuncias por actos de violencia contra la mujer quedan impunes.

Según ORMUSA, solo el 5% de los casos denunciados termina en sentencia. Dicho dato estadístico demuestra que para el Estado salvadoreño, maltratar, acosar, violar, e incluso matar a una mujer es normal, es aceptable. Volviendo al caso de la agente policial Carla Ayala, debemos decir que éste refleja cómo el Estado se convierte en cómplice cuando prefiere encubrir delitos perpetrados por hombres que pertenecen a sus instituciones. Tuvieron que pasar meses y varios intentos fallidos de búsqueda del cadáver para que la familia de la agente pudiera tener la certeza de que la habían encontrado y que al fin podían enterrarle dignamente; esto sin tomar en cuenta el daño y sufrimiento psicológico que tuvieron desde el momento en que Carla desapareció.

Lo anteriormente expuesto nos explica la necesidad de organización y unión entre hombres y mujeres para exigir al Estado el cumplimiento de las leyes, y que las instituciones destinadas a tal fin sean garantes de lo plasmado en cada artículo. Dicha unión puede llevarse a cabo cuando todos, hombres y mujeres, nos comprometamos a construir un ambiente de no violencia para nuestras niñas, madres, hermanas, tías, primas, vecinas, compatriotas. Pero, ¿cómo podemos hacerlo? En primer lugar, debemos informarnos sobre esta realidad. Segundo, debemos aceptar que es un problema grave. Tercero, empecemos por lo más cercano que tenemos: la familia. Empoderemos a nuestras niñas y mujeres más vulnerables. Ésas que todavía creen que su única misión en la vida es servir, parir y obedecer. Ésas que todavía piensan que si un hombre las maltrata o las golpea, son ellas misma las culpables por haberlo provocado. Cuando hombres y mujeres estemos concientizados de la imperiosa necesidad de hacer cumplir las leyes, no nos quedaremos de brazos cruzados esperando que algún juez sea ético y castigue al victimario sin importar quien sea; al contrario, si existe conciencia y organización, reaccionaremos al unísono exigiendo justicia.

Sin embargo, somos conscientes que la liberación real de las mujeres no se dará dentro del marco capitalista, hay que avanzar en la organización popular para acabar con este sistema que condena a los horrores más grandes a la humanidad, en especial a las mujeres.

Violencia sexual en las aulas de la UNAH ¡Basta ya!

Por Carolina López

23/11/2018

Como parte de la deprimente realidad de las mujeres hondureñas, no podrían estar ausentes los abusos y violaciones sexuales del día a día, el martes 13 de noviembre de 2018 y en pleno pasillo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), una chica, cuya identidad se encuentra en el anonimato, fue violada sexualmente por un hombre que al aprovecharse de la falta de iluminación -pues el flujo eléctrico se había cortado- y que la mujer se encontraba sola en el cuarto piso del edificio D1, arremetió violentamente contra su dignidad, el hecho sucedió entre las 8 y 9 de la noche.

Ante esto los estudiantes de la Facultad de Pedagogía (que es la Facultad a la que pertenece la chica agredida) levantaron un comunicado donde exigían enérgicamente una completa vigilancia del pasillo, protección física y psicológica para todas las estudiantes que han sufrido agresiones de esta índole y un verdadero control de las personas que ingresan a la Universidad. Las autoridades universitarias no se hicieron esperar y ante tantos cuestionamientos sobre la seguridad dentro del campus universitario lanzaron un comunicado donde esclarecían que cualquier tipo de agresión debía ser denunciada a los organismos de la misma, esto como medida para proteger el ya botado “prestigio” que suponen poseer.

Ser mujer en Honduras
Vivir en el país más pobre de América Latina -según la Cepal1– no solo significa padecer de una gran cantidad de precariedades económicas, sino que ser mujer supone estrictamente sobrellevar una vida con riesgos de violencia tanto en los espacios laborales y caseros como en el ámbito académico.

Las mujeres e hijas de la clase trabajadora son las más golpeadas por el sistema capitalista; la ideología de la clase dominante ha estipulado muy claramente el sistema patriarcal donde de alguna manera han orillado a las mujeres en un rincón sin voz donde se les puede pisotear y puesto que no existen organismos gubernamentales capaces de operar seriamente en estas situaciones, los casos de violencia quedan impunes; de hecho, la joven abusada prefirió no levantar una denuncia por miedo a represalias.

La culpa es del capitalismo
Este no es un caso único, en abril del presente año unos hombres en el norte del país arremetieron contra una joven menor de edad violándola en los baños de la Universidad Autónoma del Valle de Sula2, y aunque el caso si tuvo una denuncia, hasta el día de hoy no se han encontrado los culpables de delito.

En la Izquierda Marxista nos sumamos a los reclamos de los estudiantes de la Facultad de Pedagogía, pero al mismo tiempo entendemos que las peticiones de los mismos resultan un tanto complicadas por la realidad política y social que vivimos, aunque se tengan muchos cuerpos de seguridad una violación sucede en un abrir y cerrar de ojos, por lo tanto, tener más vigilantes en los pasillos no es sinónimo de seguridad real para las mujeres; además las mujeres no son vulnerables únicamente en el campus universitario, los abusos sexuales son un problema que suceden en todos los espacios de la vida cotidiana, académica y laboral.

Luchamos por una educación sexual de calidad, científica y laica, pero no creemos que eso sea el acabose de la barbarie contra las mujeres. La opresión de la mujer y todas las manifestaciones de violencia tienen su base en la sociedad dividida en clases, la última expresión de esta sociedad es el capitalismo y los problemas que las mujeres enfrentan solo podrán ser resueltos con la superación de este sistema. Es decir, solo acabando con el capitalismo y la división de clases en la sociedad se podrán de verdad erradicar la opresión que sufren las mujeres.

Condenamos rotundamente este hecho de violencia que se suma a una larga lista de abusos contras las mujeres pobres, estudiantes y de la clase trabajadora. Hacemos un llamado enérgico a la organización de las mujeres para crear comités de autodefensa en la UNAH que puedan hacerle frente a estas situaciones de violencia y acoso. La seguridad de las mujeres no descansa en las leyes burguesas, sino en su propia organización para alcanzar la plena igualdad en la sociedad. Debemos organizarnos, por tanto, contra el capitalismo y acabar de raíz con este sistema que es la fuente de todos los males que sufrimos las mujeres a diario.

NOTAS:

1.https://www.elheraldo.hn/pais/334012-214/cepal-honduras-registra-mayor-pobreza-de-am%C3%A9rica-latina

2.https://www.elheraldo.hn/pais/1170339-466/violan-a-estudiante-en-uno-de-los-ba%C3%B1os-de-la-unah-vs

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